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Proyecto 333, o cómo domesticar el ropero

Pues si, tiempo de darme un gustito en éste día de los trabajadores y escribir sobre una cosa de lo más intrigante qué he encontrado en internet.

¿Acabo de escribir “intrigante”? Me parece que esa palabra ni siquiera existe, tengo que avisarle a mi cerebro que pasamos a “modo español” y que se deje de tomar palabras directo del inglés y “españolizarlas”.

buscando la camisa a rayas2

En fin… como iba diciendo, hace unos meses me tropezé con un proyecto interesantísimo en internet (¡Gracias Andrew Odom por mencionarlo!) que se llama “Proyecto 333” y es una manera simple y práctica de disminuir la cantidad de ropa que una tiene, o de racionalizar su compra.

¿Qué es Proyecto 333?

Simple, la propuesta consiste en elegir 33 prendas de ropa y manejarse solo con ellas por tres meses (de ahí los tres 3), o sea, ir cambiando a medida que cambian las estaciones, eligiendo ropa adecuada para cada época del año; pero siempre 33 items.

La idea detrás de ésta propuesta (pueden leerla directamente de las páginas en inglés o en español para ver bien de qué hablo) es ayudar a definir un estilo personal al vestirse, a la vez que ayuda a reducir la cantidad de ropa que tenemos y nos enfoca realmente en cómo nos vestimos y en lo que nos gusta más usar

Y al plantearnos el desafío de no comprar demasiada ropa y pensar bien en lo que vamos a comprar, nos ayuda a no comprar cosas que después no usamos (porque no nos quedan bien, porque las compramos por baratas y al final ni siquiera nos gustan). Y comprar menos significa gastar menos, y poder invertir más dinero en cosas más caras y de mejor calidad en vez de “mucha ropa, todo chino” (o hindú, o de feria, lo que sea).

p333 wardrobe collage

Las reglas son (mas o menos) las siguientes:

toda la ropa cuenta, menos la ropa interior, un pijama y un conjunto de ropa deportiva (con la condición de que solo se use para hacer deporte)

los zapatos también cuentan, y los cintos, y las carteras y bolsos

– yyyyy el reloj, los lentes de sol y toda la bijouterie también cuentan (los accesorios, todos, menos la alianza de matrimonio u otra joya que usemos todo el tiempo)

Ya sé que suena un poco raro, el tema es que ésta idea la tuvo una persona que es una minimalista, o sea, una de esas personas que defiende la idea de vivir de manera sencilla, con menos dependencia de las cosas materiales (y me imagino que bijouterie y lentes de sol son un lujo para esa señora).

Habría que hacerle un par de ajustes, además.

Dejar afuera el reloj, el celular y los lentes de sol, de repente… Y dejar a criterio de la persona si cuenta o no la ropa de trabajo (que en mi caso suma como 10 prendas por lo menos, por esto de que la ropa no se seca a soplidos en invierno, ¿vio?)

Y además habría que hacerle un par de ajustes a las fechas, porque el proyecto original arranca el primero de enero (y cambia de 33 items los primeros de abril, julio y octubre), o sea que está desfasado con lo que son las estaciones en Uruguay. Si usara la misma ropa en octubre que en diciembre, moriría cocinada a la primera ola de calores de 40 grados que agarre. Habría que arrancar cuando arrancan las estaciones en la vida real, no en los papeles (¿diciembre, marzo, junio y setiembre?). Mayor flexibilidad en los tiempos, bah.

Porque al fin y al cabo, como dice la creadora de éste proyecto, “la idea no es sufrir, sino racionalizar nuestro guardarropa”.

pilas de ropa dobladita

Al meollo del asunto, pues: que (creo) que lo voy a poner en práctica a la llegada del invierno.

A mi me parece que hay un par de puntas particularmente interesantes en plantearse elegir 33 prendas de ropa, zapatos y accesorios para pasar tres meses con ellas. No es tanto por la frugalidad sino por el desafío de dedicarle un par de horas a pensar y repensar el guardarropas, y adaptarlo a mis necesidades actuales.

Lo principal es que de cierto modo me obliga a:

repensar el guardarropa que tengo: cuánta ropa tengo y cuánta de esa ropa me gusta (o me queda cómoda) y de verdad la uso.

revisar el ropero a conciencia, y hacer una buena limpieza de cosas que ya no uso (otra más). Es sorprendente la cantidad de ropa que llegamos a acumular, y lo difícil que es separar y clasificar y donar (o tirar) todo lo que está viejo o no lo usamos hace una vida. El ropero agradecido de que lo ordene (cuidado que no se desmaye de la emoción el pobrecito)

No, no es el mío, el mío se ve peor

No, no es el mío, el mío se ve peor

– y finalmente, elegir de verdad un guardarropas cómodo y práctico (usando lo que ya tengo y definiendo qué me hace falta comprar para armar una cosa presentable).

Y éste tercer punto es el que más me atrae de participar en el Proyecto 333.

Porque estoy empezando a sospechar que mi problema de relacionamiento con el mundo de la moda debe ser atacado a la brevedad.

La parte de revisar y tirar como que la tengo cubierta de momento. Dos mudanzas ayudaron un montón a revisar y deshacerme de toneladas de cosas en cada una, y les puedo asegurar que la cantidad de ropa que dí o tiré es increible, y eso que debo ser la persona menos fashion en diez cuadras a la redonda (y posiblemente de mi generación completa de liceo). Igual, tenía de todo, muchas cosas casi sin uso. Hice un arrase. Asi que el arranque va bien.

feria

El primer problema a resolver es que tengo cero sentido de estilo o de cómo combinar (o comprar) ropa.

Llevo una vida comprando la ropa en la feria o en las casas de descuento (meta ofertas), y he terminado usando solo ropa deportiva o super cómoda, siempre de mala calidad. Salvo los zapatos, que el santo de mi hermano me convenció hace años de que dejara de comprar porquerías y me gastara dos pesos en zapatos de buena calidad, por el bien de mis pies y de mi columna (¡Gracias Zurdo!). Asi que me visto con ropa deportiva y camisetas marca “peteco” y me calzo con Reebok y Le Coq Sportif… Una fashionista, como quien dice.

Y ahora, cuando quiero arreglarme para ir a un cumpleaños o una salida con mis amigos no encuentro nada presentable que ponerme (porque todo lo que tengo no me gusta o me queda chico, o es tiene un diseño floreado que ni les cuento lo elegante que queda).

Puesto-ropa-2

Pooooorque tengo el problemita número dos: de que engordé 20 kilos en cinco años  asi que toda la ropa que tengo ahora es:

1) ropa deportiva de hombre (grrrrrande y fundilluda y de lo más sentadora)

2) ropa china/hindú de oferta (vaya a saber por qué milagro, una vez cada tanto encontrás algo inusualmente grande en las mesas ofertas). Ni les cuento lo elegante que es esa ropa importada de Asia.

3) ropa preciosa que me quedaría bien si no pareciera que los botones van a salir despedidos como torpedos tan pronto respire profundo me queda chica (snifff)

mait-deporte

En resumen, que ando vestida como la señora del dibujo de arriba, solo que gorda ( y me siento totalmente identificada con ella en su terror al ejercicio, además. ¡Malditos gimnasios!)

En resumen, que mirando en la red se encuentran montones de consejos sobre cómo elegir un guardarropas básico, desde el clásico consejo de “lo que no puede faltar en el ropero de la dama moderna y chic (vestidito negro – falda clásica – blusa blanca – pantalón de vestir color neutro – etc etc etc), hasta listas elaboradísimas.

Montones de sitios con consejos útiles, solo es cuestión de paciencia y lectura (para encontrarlos) y de tener una carretilla de plata y la inventiva de Mc Guiver (para conseguir la ropa que aconsejan en el talle que me quede bien a mi).

En fin, una pequeña odisea que será llevada a cabo (o no) a la brevedad.

Esta historia continuará…

¿Y las que no encajamos en ninguno de esos, qué?

Y las que no encajamos en ninguno de esos, ¿qué?

Links:

Sobre Proyecto 333 en sí mismo

Project 333, página original en inglés.

Proyecto 333 en Facebook: Les recomiendo fervorosamente que se den una vueltita por acá, es un grupo en el que contribuye todo el mundo con sus ideas y experiencias, y hay un montón de cosas interesantes, además de fotos.

Proyecto 333, versión española del proyecto, conectado no sé muy bien cómo con la página original (aunque la que postea es una señora diferente)

Sobre cómo organizar el ropero

Unas cuantas reglas útiles para arrancar

Un post sobre ordenar el ropero en blog sobre organización, faltaba más

The Lady Posh, la clase de página que hace que se me paren los pelos de punta (tanta femeneidad concentrada me pone paranoica), pero los consejos que da en éste post son buenos, y el blog es sobre moda, asi que de repente vale la pena darle una ojeada.

Ahora que lo pienso, mi colección completa de collares consiste en… dos, mis carteras también son dos (me pregunto dónde estará la segunda) y no tengo cintos. Se ve que vine a éste mundo sin el chip Barbie, que lo tiró.

TrendenciasHombre: Para que los muchachos no se sientan dejados de lado, acá les dejo unos invaluables consejos de por qué es bueno ordenar los calzoncillos por pilas de rotación (sigh).

Sencillezplena.com: Otro artículo en español que contiene una entrevista en video de lo más interesante.

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2 comentarios el “Proyecto 333, o cómo domesticar el ropero

  1. Laura
    2 mayo, 2013

    Muy buen post. Yo al revés, tengo muchas carteras e infinidad de collares, y la ropa deportiva la uso solo para ir al gimnasio. Me gusta ponerme ropa diferente para ir a trabajar que para la vida diaria, y además soy muy friolenta (tengo muchos muchos buzos, que ocupan mucho espacio). Pero se ve que no vine con el chip de que combina con que, porque compro ropa que después no va con nada, y salgo a comprar otra cosa que combine con eso, y así.
    Hace un par de años que tomé la determinación de que si algo no lo uso en un par de años, entonces lo regalo o tiro. Eso y 3 mudanzas han contribuído a bajar la cantidad de ropa. Pero igual tengo el problema de que no me entra en un placard y la cómoda… y me da la sensación de que en realidad uso el 10% de la ropa el 90% del tiempo. Tengo que racionalizar esto! No me siento capaz de vivir 3 meses solo con 33 prendas incluyendo zapatos. Pero voy a revisar tus links a ver si me ayudan. Qué tema!!

    • Inés I.
      2 mayo, 2013

      Pa, es todo un tema. A mí ahora me va mejor con la ropa del trabajo porque los carteros tenemos uniforme, asi que es cuestión de usarlo nomás. Aunque no nos dan pantalones ni camisetas de manga larga, lo que hice fue comprar un montón de poleras azules y como 6 deportivos (finos y gruesos) que son los que alterno para ir a trabajar. Porque si no lo que me pasaba es que usaba todo lo que tenía y dejaba todo en un estado lamentable en tres meses, de tanto lavarlo.
      Asi que ahora me rebelé y tengo ropa solo para trabajar. El problema es que no tengo casi nada más, asi que arrancaré a ver qué compro para armar un mini-vestuario para salir.
      De repente en tu caso funcionaría agarrar la idea de seleccionar ropa para una estación y limitarte a usar esa, aunque no te pongas un límite de 33. Y la idea de armar un pseudo-uniforme también ayuda (con cierta ropa que sea solo para trabajar). Así no mezclás y sobre todo, no arruinás ropa que te gusta mucho usandola para el laburo.
      Suerte, y contame cómo te fue.

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Esta entrada fue publicada el 1 mayo, 2013 por en PERSONAL.

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